miércoles, 6 de junio de 2012

La Estatua Lloró!!! (Dios nos quiere decir algo)


Imagino debió ser el grito de quien acostumbra sacudirle el polvo y encenderle las velas o incienso a aquella estatua que aquel día mostró señales de unas “lágrimas de sangre”. Acto seguido seguramente se postró y adoró.
La Escritura es muy clara en cuanto a hacerse imágenes y postrarse ante ellas, con o sin lágrimas la advertencia es la misma.  Postrarse y adorar, es colocar tu fe, tu confianza, en algo o en alguien. El  ídolo o imagen que nos forjamos puede ser de yeso, madera, oro, puede ser de carne y hueso y andar por ahí, también puede tener circuitos electrónicos y pantalla. La diversidad de tus dioses viene dada según la dedicación, obediencia y rendición que le brindas al objeto de su adoración, y así le puedes poner el título por el que le que quieras llamar:  Virgen de la Tablita, de la Pared, Santa Bárbara, San Patricio, Negro Primero, Internet, Presidente Chávez, Mamá o hijo mío de mi corazón. 
Lo que siempre me ha resultado inquietante es que la misma gente que habla de un solo Dios Creador de todo, y que dice que para ellos es Todopoderoso, también enseñen que puede haber otro mediador llámese virgen, santo o beato, diferente a Jesucristo cuando en la misma biblia que ellos leen y dicen respetar, encuentras: "...Dios nuestro Salvador, que quiere que todos los hombres se salven y lleguen al conocimiento pleno de la verdad.  Porque hay un solo Dios, y también un solo mediador entre Dios y los hombres, Cristo Jesús, hombre también,  que se entregó a sí mismo como rescate por todos. Tal es el testimonio dado en el tiempo oportuno,  (1 Timoteo 2:4-6) (NBJ)

Y que además se hagan imágenes de talla y fundición para inclinarse ante ellas y decirle a la gente aquí están tus dioses que te sacaron de Egipto, ya que en su Biblia también leo:
“No tendrás otros dioses fuera de mí. No te harás escultura ni imagen alguna de lo que hay arriba en los cielos, abajo en la tierra o en las aguas debajo de la tierra. No te postrarás ante ellas ni les darás culto, porque yo Yahvé, tu Dios, soy un Dios celoso, que castigo la iniquidad de los padres en los hijos hasta la tercera y cuarta generación de los que me odian, (Exodo 20:3-5) (NBJ)

 Sin embargo, no debe extrañar esta práctica de culto, puesto que a la largo de toda la Biblia encontramos muchas ocasiones en el que las diferentes culturas aún el pueblo de Dios, llevaban a cabo una "Adoración Mixta", esto es que, decían que Dios era su Señor pero adoraban también a dioses como La Reina del Cielo Astarot o Asera madre de Baal (también llamada por los egipcios “Isis” por los griegos “Afrodita” y por los efesios “Diana”) ésta última siempre representada como una mujer madre con un niño en brazos.
En la práctica, tal como hoy, edificaban templos en los que se adoraban a todos para obtener el favor de todos. Tenían a personas encargadas llamadas sacerdotes de esos dioses para celebrar los ritos y a otros, que les vestían, pulían y le quitaban el polvo de encima, tal como se hace hoy.

Manos y no palpan, pies y no andan (tampoco hacen milagros).

Alguno dirá yo soy devoto de aquel o cual santo porque me hizo un milagro.  Permíteme mostrarte lo que dice la biblia de eso. (Las negrillas son mías.)
“Los ídolos de ellos son plata y oro,  Obra de manos de hombres. Tienen boca, mas no hablan; Tienen ojos, mas no ven; Orejas tienen, mas no oyen; Tienen narices, mas no huelen;  Manos tienen, mas no palpan; Tienen pies, mas no andan; No hablan con su garganta. Semejantes a ellos son los que los hacen, Y cualquiera que confía en ellos. (Sal 115:4-8) 

"Avergüéncense todos los que sirven a las imágenes de talla, Los que se glorían en los ídolos. Póstrense a él todos los dioses. (Sal 97:7)

¿De qué sirve la escultura que esculpió el que la hizo? ¿la estatua de fundición que enseña mentira, para que haciendo imágenes mudas confíe el hacedor en su obra?  ¡Ay del que dice al palo: Despiértate; y a la piedra muda: Levántate! ¿Podrá él enseñar? He aquí está cubierto de oro y plata, y no hay espíritu dentro de él. Mas Jehová está en su santo templo; calle delante de él toda la tierra. (Habacuc 2:18-20)

¿Si el ídolo no hace nada, entonces a quien estoy adorando y ofrendando?

Buena pregunta, nuevamente dejo que sea el Espíritu Santo quien te responda

“¿Qué digo, pues? ¿Que el ídolo es algo, o que sea algo lo que se sacrifica a los ídolos? Antes digo que lo que los gentiles sacrifican, a los demonios lo sacrifican, y no a Dios; y no quiero que vosotros os hagáis partícipes con los demonios. No podéis beber la copa del Señor, y la copa de los demonios; no podéis participar de la mesa del Señor, y de la mesa de los demonios.” (1 Cor 10:19-21)
No se puede servir a dos señores, porque amarás a uno y aborrecerás al otro. Dirás de nuevo pero es que a mí me ensañaron así. Sí, no te lo discuto, pero  por experiencia propia sé que no todo lo que nos enseñan o aprendemos nos beneficia o nos lleva por buen camino. Depende lo que te enseñan y quien te lo enseña. Uno puede aprender a hacer cosas buenas con motivaciones equivocadas, o simplemente podemos aprender cosas equivocadas porque nos enseñaron en error,  haya ocurrido adrede o no. Por eso la biblia dice que debemos tener mucho cuidado de a quien seguimos:
“Porque éstos son falsos apóstoles, obreros fraudulentos, que se disfrazan como apóstoles de Cristo.  Y no es maravilla, porque el mismo Satanás se disfraza como ángel de luz.  Así que, no es extraño si también sus ministros se disfrazan como ministros de justicia; cuyo fin será conforme a sus obras.” (2 Corintios 11:13-15)

De modo que nos conviene “desaprender” lo  que sabemos en muchas cosas y empezar a recibir la verdadera sabiduría directamente del Señor.

¡¡ La Estatua Lloró, la estatua lloró !!

El diablo siempre ha querido la adoración para sí mismo, recuerda que cuando tentó al Señor Jesús se le vieron las costuras.  Antes te mencioné quien está detrás de los ídolos. Te reitero detrás de las imágenes, ídolos, estampitas  están los demonios. Los demonios sirven a Satanás cuyas funciones son: robar, matar y destruir. Para lo cual se vale del engaño, de hecho también es conocido como “engañador”.  Esas “lágrimas”,  son explicadas en el libro de Oseas
“Mi pueblo consulta al leño, y el palo le responde, Porque un espíritu de fornicación lo ha extraviado, E idolátricamente se han apartado de su Dios.” (Oseas 4:12) (TXT).
Alguien se hace una imagen de madera y le dice “tú eres mi Dios”, le consulta y el palo le responde germinando una rama, y el tallador proclama “Milagro, milagro, la estatua me respondió”

"Serán vueltos atrás y en extremo confundidos los que confían en ídolos, y dicen a las imágenes de fundición: Vosotros sois nuestros dioses. " (Isa 42:17 )

"Los formadores de imágenes de talla, todos ellos son vanidad, y lo más precioso de ellos para nada es útil; y ellos mismos son testigos para su confusión, de que los ídolos no ven ni entienden" (Isa 44:9 )

Fuiste creado para adorar. (Dios nos quiere decir algo)
Nuestro diseño original permanece en nosotros, aún a pesar del pecado, fuimos creados para conocer el bien y no el mal, fuimos hechos para adorar a Dios, para relacionarnos con El en adoración, de ahí nuestra necesidad de adorar a alguien, cuando el hombre pecó fue separado de Dios pues el pecado y Dios no son compatibles. Al quedar separados de la Gloria de Dios el hombre empezó a morir (“Ciertamente morirás” Gén 2:17).
Por ello, era necesario el sacrificio de Jesucristo en la cruz, esa muerte del Inocente, aquel que no tenía culpa, pero que sin embargo cargó las culpas de todos, nos dió acceso a Dios nuevamente, nos acercó, y nos liberó. Libertad que solo se hace efectiva en nosotros SI nos arrepentimos, entendiendo arrepentimiento como el primer paso para un cambio absoluto de mi manera de vivir,  SI, creemos en el nombre de Jesús que significa “Yo Soy, tu Eterno Salvador”,   y  tomando el yugo del Señor Jesús el cual es fácil de llevar según sus propias palabras (Mat 11:30).  Entonces ahí después del cumplimiento de esos “SI” esa libertad será una realidad en nuestras vidas . “y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres” (Juan 8:32).

No obstante, esta libertad no es para ser usada a la ligera,  el Espíritu Santo nos habla por boca del apóstol Pedro diciendo: “como libres, pero no como los que tienen la libertad como pretexto para hacer lo malo, sino como siervos de Dios. Honrad a todos. Amad a los hermanos.  Temed a Dios. Honrad al rey” (1 Pedro 2:16-17). Efectivamente fuimos liberados del yugo de la esclavitud del pecado, fuimos pagados con el precio más alto, la sangre de Cristo para que en libertad podamos honrar al Rey.

"Todos los llamados de mi nombre; para gloria mía los he creado, los formé y los hice"  (Isaías 43:7)
"A fin de que seamos para alabanza de su gloria, nosotros los que primeramente esperábamos en Cristo." (Efe 1:12 )

El tiempo es ahora, arrepiéntete y cree.

El Señor es justo y misericordioso, tardo para la ira, pero tardo no significa que no va a llegar el tiempo de su ira, “Pues la ira de Dios vendrá sobre los hijos de desobediencia por causa de estas cosas” (Col 3:6), una de las cosas que se menciona en la Biblia que aborrece Dios es la idolatría en cualquiera de sus formas (avaricia, amor al dinero, a los bienes sean muchos o pocos). Si has estado equivocado y has estado brindando tu adoración a alguien distinto al Dios Todopoderoso, ahora es el tiempo de arrepentirte y de volver tu rostro al Señor, cree en Él y créele a Él .

“Mas la hora viene, y ahora es, cuando los verdaderos adoradores adorarán al Padre en espíritu y en verdad; porque también el Padre tales adoradores busca que le adoren.  Dios es Espíritu; y los que le adoran, en espíritu y en verdad es necesario que adoren.” (Juan 4:23-24)

El Padre te habla de adoración, está hablando de relación nunca habló de religión. El no anda buscando religiosos (de ninguna religión) ya se había encontrado con ellos y le llamó generación de víboras,  Él sigue buscando verdaderos adoradores. Fuiste llamado a Adorar al Dios Vivo, Jehová de Los Ejércitos, El Rey de Gloria, ante quien toda rodilla se doblará, incluso las del mismo diablo y sus demonios.
Adórale en espíritu y en verdad y que tengas Gracia y Paz.

TXT. Traducción Biblia Textual
LBA. Traducción La Biblia de las Américas
NBJ. Traducción Nueva Biblia Jerusalén

martes, 20 de abril de 2010

El punto de vista que importa.


Culpabilizar a otros de nuestras fallas siempre es una buena salida, una que resulta valida, cómoda y sencilla de tomar, cuando de “escurrir el bulto”, se trata. Resulta sencillo y especialmente conveniente vestirnos con un traje de luces cual toreros y empezar hacer filigranas al tiempo que esquivamos los conflictos o situaciones ásperas en nuestras vidas.

Recordemos aquel proverbial “la mujer que me diste por compañera me dio del árbol” y aquella aún mas célebre respuesta a la pregunta ¿Qué has hecho mujer? - “La serpiente me engaño y comí”. (Gen 3:13)

Tantas veces hemos leído ese pasaje de Génesis 3, y de manera casi automática comenzamos a mover la cabeza de un lado a otro mostrando nuestra desaprobación, indignación y juicio, ante lo que ahí sucede, le llamamos “La caída del hombre”, pero bien podríamos llamarle: “De cómo aprendimos a echarle el muerto a otro y no asumir responsabilidad alguna”

Minusválidos y disfuncionales.

La culpa es de los dos (que traducido es la culpa es tuya), es uno de los argumentos preferidos que se suele oír cuando nos involucramos en algún tipo de discusión o disputa. El adúltero dice: “Yo busqué en la calle lo que no tenía en la casa”, el violador es así porque sufrió abuso en su niñez, “el me pegó primero”, en fin, la espiral se extiende hacia arriba o hacia abajo según lo requiera, la confrontación.

Adán culpó primero a Dios, dijo: la mujer que TÚ me diste, entre líneas Adán dice si tú no me la hubieras dado, ella no habría existido por lo tanto, la culpa es tuya Señor, ¿Por qué lo permitiste?. Luego Adán sin pensarlo dos veces, no le faltó tiempo para acusar a su ayuda idónea, con tal velocidad sacó el dedo que por poco se lo fractura. Pero sin tomar responsabilidad mas allá de “haber sido sorprendido en su buena fe”.

Quizás hoy día, Adán y Eva hubieran acudido al terapeuta y de seguro su conclusión habría sido: Ninguno tiene la culpa, eso venia en los genes. Pues hoy día todo viene en los genes. Seguimos echándole la culpa a Dios.
La decisiones que tomamos, a menudo se las achacamos a otro, habrá alguien que diga: Yo soy así, por culpa tuya, yo era tan bueno, tan amoroso, entregado y dócil, más humilde y modesto que yo ninguno. Por lo tanto, como es tu culpa, no me digas más. Y déjame a mi con mi amargura y mi soberbia en paz, ya veré cuando se me pase.

Otro mas osado dice: No tengo nada de que arrepentirme, yo no hice nada malo, no maté, no robé, no violé. Sigo siendo el mismo, sin culpa y sin vergüenza alguna.

Mentiras, engaño, sentimiento de culpa, diferentes motivaciones pero una misma conclusión: “La culpa es de alguien más”.

Y de esa forma, seguimos adelante como Israel en el desierto, hacía adelante pero sin avanzar, caminando sin llegar. Soldados de muchas batallas pero sin victorias, veteranos de las excusas. A veces cínicos a veces en soberbia y en amargura de corazón. Cristianos minusválidos con mentes y corazones disfuncionales a los ojos de Dios.

Opiniones.

Las opiniones son como los corazones, cada quien tiene uno, pero el Apóstol Pablo nos exhorta “Unánimes entre vosotros, no altivos, sino asociándoos con los humildes. No seáis sabios en vuestra propia opinión” (Rom 12:16). Quizá esto te lleve a pensar, ¿entonces mi opinión ni cuenta, siempre estoy equivocado?, quizá realmente la cuestión no es si estás equivocado sino en que no siempre tienes la razón. ¿Y como lo sabrías si tu actitud es: Si, si… está bien, tú tienes las razón? Que no es otra cosa que la versión revisada y parafraseada de “Digas, lo que digas, yo tengo la razón y punto”.

Conviene recordar que el único dueño de la verdad es el Autor de ella. Y algo maravilloso ocurre con la verdad y es que creas o no en ella, la verdad sigue estando ahí. Aquel, que es Fiel y Verdadero no deja, ni dejará de serlo porque tu o yo, opinemos que El no está.
Dios es quien conoce al hombre, aún mejor que el hombre mismo, nuestro corazón fue creado y diseñado por Dios, para ser lleno con la justicia, la verdad y el amor por nuestro Creador. Pero generalmente, lo transformamos en un recipiente de dolor, angustia, amargura, sentimientos y emociones que vienen a ser el resultado del camino andado.

La elocuencia del Espíritu Santo es admirable: “11.El consejo de Jehová permanecerá para siempre, los pensamientos de sus corazón por todas las generaciones… 14. Desde el lugar de su morada miró sobre todos los moradores de la tierra. 15. El Formó el corazón de todos ellos, atento está a todas sus obras.” (Salmo 33: 11 y 14)

¿Qué opina Dios?

Si oyeres hoy su voz no endurezcas tu corazón. Tenemos libre albedrío, si y podemos usarlo para caminar en la necedad y terquedad, derrochar nuestra herencia como el hijo pródigo. Ir de aquí para allá como barco sin ancla ni timón. Nuestras opiniones pueden ser de muchas formas y matices, hay quien pone dioses ajenos en el altar, algunos de yeso otros de carne y hueso. Adoración mixta, heterogénea, de inclusión, tolerantes y nunca radicales, ecumenismo. Todos somos pastores, todos somos profetas.

Diversos enfoques humanos, pero al final si tú eres un hijo de Dios, el enfoque que debe importarte es el de tú Padre, porque ¿quién es más sabio que el que inventó la sabiduría?. Quizás debemos hacer un alto en este vertiginoso ritmo y preguntarnos como lo hizo el santo Job “Oye, te ruego y hablaré; Te preguntaré y Tú me enseñarás.” (Job 42:4)

El cambio, la rectificación empieza en el momento en que nos despojamos de aquel traje de luces, presentándonos sin las hojas de higuera, que no alcanzan a cubrir nuestras culpas, nuestro enojo o nuestro dolor. En humildad en absoluta rendición, desnudos tal y como nos ve Dios, ese es el punto de vista que realmente importa.

viernes, 20 de noviembre de 2009

Quien es el que Oscurece el Consejo?



En Mateo 23, se observa, tal vez la mayor reprensión que le diera Jesús a persona alguna durante su ministerio. Y podemos ver como dicha exhortación no se la hace al pueblo, ni a los usureros, ni a los que no velaban por el bienestar de sus padres, ni a borrachos, adúlteros o fornicarios. Sino directamente a los líderes religiosos del momento (escribas y fariseos) a quienes implacablemente les llama serpientes y generación de víboras.

Y es que dice la palabra que si vives por la ley por ella serás juzgado. El Maestro les dice que son ciegos guiando a ciegos y ya sabemos como termina ese paseo.

Y uno se pregunta, como es que un pueblo que tuvo a Elías, Eliseo, Moisés, Isaias y tantos otros, hombres de Dios que hablaban con Dios y que Dios hablaba con ellos. Cuado tienen entre ellos al Mesías, el Ungido, no fue capaz de reconocerlo. El propio Jesús lo dijo Jerusalén que matas a los profetas. La vieja costumbre de matar al mensajero cuando traía noticias desagradables.


¿400 años no es nada?


El famoso tango dice que 20 años no es nada, pero 400 de ellos, yo creo que si. Fueron 400 los que sirvió el pueblo de Israel en Egipto. Sin prestaciones ni utilidades, solo sirvieron. En ese tiempo algunos se mantuvieron y otros bueno, tenían una infección cardiaca que se les manifestó estando ya en el desierto. Hablo de que traían el tabernáculo de Moloc en sus corazones. Y esa “afección” fue manifiesta en ocasiones abiertamente como cuando se hicieron el becerrito de oro. Y en otras en sus sutiles quejas y lastimeros “Ay nos hubiéramos quedado en Egipto”. Ya en la tierra prometida sus caídas y recaídas se sucedieron vez tras vez, colocando en el altar de Jehová a dioses ajenos, hechos de manos. En Oseas 4:12. Encontramos “Mi pueblo a su ídolo de madera pregunta, y el leño le responde; porque espíritu de fornicaciones lo hizo errar, y dejaron a su Dios para fornicar. “. Hizo falta que fueran muertos a espada y peste, dispersados y entregado en servidumbre de otras naciones. Y en medio de aquellas Dios levantara a hombre como Daniel y Nehemias, para traer avivamiento a Israel y para que finalmente execraran la idolatría de sus corazones.


Silencio… tanto silencio. Otros 400 años.


Hubo un tiempo de silencio contado entre el antiguo y el nuevo testamento curiosamente también fueron 400 los años de silencio de parte de Dios.

Pero si hay algo en que los hombres somos buenos es en inventar cosas. Aun cuando no siempre sean buenas. En ausencia de una palabra de Dios a aquel pueblo, hubo quien con buena intención procurando preservar la Palabra impartida, se hicieron guardianes de la ley mosaica, pero… no podía faltar el gran pero, en las grandes ideas humanas, como la torre de Babel, metieron tradiciones y leyes que debían ser cumplidas para poder alcanzar la gracia de Dios. Un irónicamente maravilloso invento, que puso cargas imposibles de llevar al pueblo judío que por una parte se veía obligado a cumplir un sinfín de normas y estatutos, no dictados por Dios, y que por el otro veía a aquellos pomposos líderes, erigidos jueces y jurado de toda una nación cuyos testimonios eran bastante cuestionables. Y aquel brillo pomposo les cegó al punto que llegó el tiempo del Mesias y no lo conocieron. “A los suyo vino, y los suyos no le conocieron”.


¿Iglesia Venezolana, quien es el que oscurece el consejo sin sabiduría?


Desde niño tuve el favor de Dios y le pude conocer desde muy temprana edad. Crecí entre iglesias evangélicas en las cuales me forme como cristiano, aprendí cosas buenas y otras no tan buenas.

En algunas el “celo denominacional” y el “control gerencial” de la iglesia era más importante y aun más grande que el celo de la casa de Dios y por el Señor mismo. En otras como lo hicieron los fariseos cargaban a hombres y mujeres con tantos deberes y una serie de “no puedes hacer” que en un corto o mediano plazo terminaban gestando ovejas hipócritas profesionales, y tristemente esas mismas ovejas mutantes, mas tarde serían quienes dirigirían la iglesia.

Hubo un tiempo en el que el mensaje era claro: “Arrepiéntete y cree”, “Buscadme y vivireís”, “Busca mi rostro”. Pero llegaron nuevas épocas, surgieron nuevas “tendencias”, se adoptaron nuevas estrategias y tácticas para “alcanzar almas”, “formar líderes” y “convertir al pecador”. Todas ellas con buenas intenciones, pero la mayoría se olvidaban de que los planes de la iglesia tienen que venir es de la cabeza de la iglesia es decir Cristo mismo, y no de las manos, ni de los pies, así sean manos y pies muy hermosos. Y terminaron teniendo “Nuevos adeptos”, “Grandes manipuladores” y “Cientos de convencidos”. Algún otro, hablaba de prosperidad mientras se olvidaban de la otra parte del versículo “… así como prospera tu alma”.

Los más audaces sellaron alianzas con los gobiernos e instituciones, y pasaron a convertirse en extensiones de algún “plan social” y en sus púlpitos fornicaron y adulteraron, a cambio de una refacción de techo o una nueva sede para la congregación. Y de pronto la justicia y la verdad fue relegada a un segundo y tercer plano en la casa de mi Padre. Idolatraron a hombres, hombres perversos y le llamaron a esa perversión “sujeción a la autoridad”.

¿Milagros y sanidades? No de eso nada. Dijeron otras, y el Espíritu Santo se fue de esas iglesias en las que no fue tenido en cuenta El Señor le dijo a aquellos “Gerentes de Iglesia”, las iglesias son de ustedes, no mías.

Una iglesia sin el Espíritu es una iglesia, sin poder, sin unción. Tú no puedes llamarte verdadero cristiano y rechazar o resistir la unción. Cristo significa Ungido, por tanto no puedes tener a Cristo sin tener la unción del ungido. Aún cuando te lo hayan enseñado o lo hayas aprendido por cuenta propia.

Pero yo creo en un Dios sin sombra de mudanza. Y si ayer hizo milagros hoy también los hace, yo los he visto suceder ante mis ojos, de carne y mis ojos espirituales también los han visto. La verdadera profecía, la que viene de Dios existe no te hablo de adivinación sino de profecía como la de Isaías, Jeremías y Daniel.

Y sino es así ¿de que habla el Espíritu Santo cuando el mismo por la mano del profeta escribe en Joel 2:28-32 lo siguiente?:

“28 Y después de esto derramaré mi Espíritu sobre toda carne, y profetizarán vuestros hijos y vuestras hijas; vuestros ancianos soñarán sueños, y vuestros jóvenes verán visiones. 29 Y también sobre los siervos y sobre las siervas derramaré mi Espíritu en aquellos días. 30 Y daré prodigios en el cielo y en la tierra, sangre, y fuego, y columnas de humo. 31 El sol se convertirá en tinieblas, y la luna en sangre, antes que venga el día grande y espantoso de Jehová. 32 Y todo aquel que invocare el nombre de Jehová será salvo; porque en el monte de Sion y en Jerusalén habrá salvación, como ha dicho Jehová, y entre el remanente al cual él habrá llamado”.


Creerle a las hermosas manos, a los bellos pies o a Cristo que es la cabeza.


Hay en Venezuela un avivamiento en ciernes, está aquí, lo que tenga que caer caerá, no lo podrá detener ningún plan del enemigo ni diabólicos pactos doctrinales. El que construyó las paredes para detener al Espíritu de Dios, menospreciándolo y reclamando para sí la iglesia. Será derribado junto con la pared que levantó. Este es el tiempo del Señor. Este es el tiempo en que la Iglesia de Cristo, el pueblo de Dios, debe obedecer a Dios antes que a los hombres, asi esos hombres sean portadores de galones que se ganaron en las batallas de la fe. Ellos son manos hermosas y bellos pies pero Cristo es la cabeza. Es el tiempo del derramamiento del Espíritu como nunca antes lo ha visto esta nación.

Es hora de que las iglesias dejen de ser centros de reuniones en los que se lee la Biblia, se celebra la navidad, día del niño y día de la madre. Abran las puertas de sus iglesias, que es el Señor quien está llamando y quiere entrar a tener comunión contigo. A enseñarte El mismo, para que tengas algo en que gloriarte: en entenderle y conocerle.

El es el Señor y Dueño El viene a reinar sobre SU Iglesia.


“1. Levántate, resplandece; porque ha venido tu luz, y la gloria de Jehová ha nacido sobre ti. 2 Porque he aquí que tinieblas cubrirán la tierra, y oscuridad las naciones; mas sobre ti amanecerá Jehová, y sobre ti será vista su gloria” (Isa 60:1-2)