lunes, 13 de agosto de 2012

Restaurados en Jesús: La búsqueda de la excelencia

Restaurados en Jesús: La búsqueda de la excelencia

La búsqueda de la excelencia



"El hombre vive la mayor parte de su vida, tratando de resaltar de sobresalir, distinguirse por encima de sus semejantes."

El poder en cualquiera de sus formas, es una de las cosas que más procuramos y nos atrae, en lo humano. Esta necesidad proviene del diseño original de Dios. El Hombre fue puesto para sojuzgar toda la Creación, la tierra toda fue entregada en sus manos para que ser "administrada" por él. Sin embargo, al entrar el pecado a través del hombre, también tuvo lugar el traspaso de tal derecho a Satanás a quien el hombre lo entregó la autoridad. Sus manos se quedaron vacías y tuvo que conformarse con el dolor que le produciría labrar la tierra para obtener su alimento con el sudor de su rostro.

Ante este vacío, desde Caín el hombre ha buscado sustituir, o compensar lo perdido mediante la competencia, procurando siempre estar por encima de alguien más. El hombre vive la mayor parte de su vida, tratando de resaltar de sobresalir, de distinguirse por encima de sus semejantes, crecemos viendo esto  entre amigos, en las escuelas y  universidades. Y cuando nos incorporamos al mercado de trabajo, conocemos a algunos que se transformaron en auténticos depredadores, capaces de muchas cosas, siempre y cuando  puedan alcanzar lo anhelado sea esto un cargo más importante; un incremento en el sueldo o un simple cambio de status.

Herimos  y aprendemos a hacerlo eficientemente, pero también nos hacen daño lo cual va "curtiendo" nuestros corazones, de tal forma que nuestras vidas empiezan a cambiar a veces imperceptiblemente, tal vez como un sentido de auto-conservación pues a nadie le gusta que lo lastimen, y empiezan a gestarse sentimientos de resentimiento y deseo de venganza. Y de esta forma se genera una dinámica de relación que se mueve entre: castigadores - perseguidos y vengadores,  tomando cada cual alternativamente los roles activos, de tal forma que cada vez es más difícil distinguir quien es quien.

Lo más lamentable de todo esto, es que existan iglesias en las que, este tipo de relaciones son vividas a diario, e incluso son en cierta forma aupadas por sus propios líderes y pastores. Muchos han declarado sin ningún temor: "Así dice el Señor",  traen a la iglesia la dinámica del Castigador y la enmascaran tras el lema "Búsqueda de la excelencia para Dios". Me pregunto  si alguien se molestó en preguntarle a Dios, ¿Señor de verdad TÚ dijiste eso? y aún más me aterra imaginar la nueva casta de cristianos, líderes y pastores que está produciendo ese "campo blanco". Hay tantos cristianos que huyeron heridos de esas iglesias porque no "dieron la talla" o no alcanzaron los objetivos esperados o no se prepararon lo suficiente.

¡Que bueno es, que Dios no se relaciona con nosotros de la misma forma!  Él nos dice: "..Tendré misericordia del que yo tenga misericordia, y tendré compasión del que yo tenga compasión. Así que no depende del que quiere ni del que corre, sino de Dios que tiene misericordia." (Rom 9:15-16).

Dios no es Dios de competencias,  Él no se impresiona por tus números ni por tu mucha sabiduría. Si de verdad estás buscando la excelencia, el Señor te dice que la hallarás en el servicio, no en talleres ni en seminarios, ni en el número de miembros que tenga TÚ iglesia.

"Mas Jesús, llamándolos, les dijo: Sabéis que los que son tenidos por gobernantes de las naciones se enseñorean de ellas, y sus grandes ejercen sobre ellas potestad. Pero no será así entre vosotros, sino que el que quiera hacerse grande entre vosotros será vuestro servidor, y el que de vosotros quiera ser el primero, será siervo de todos." (Mar 10:42-44)

Iglesia, la capacitación te la puede dar Dios en un momento, pero tu fidelidad es algo que el valora mucha más. Tu autoridad fué restablecida en tus manos con la muerte de Cristo en la cruz, no tienes nada que probarle al mundo, no te averguences porque Dios tiene cuidado de tí y sabrá darte la sabiduría que necesites y el fruto que viene de arriba.

“y lo ha llenado del Espíritu de Dios, en sabiduría, en inteligencia, en ciencia y en todo arte” (Éxodo 35:31).
 “El le dijo: Está bien, buen siervo; por cuanto en lo poco has sido fiel, tendrás autoridad sobre diez ciudades.” Lucas 19:17

viernes, 10 de agosto de 2012

Esas Citas que recuerda el Señor


“Hace mucho que entendí que yo no puedo cumplirle a Dios, El me llevó a esa revelación precisamente en medio de la celebración de una de estas citas con mi propia soledad. “ - “Él te está diciendo ahora - Hay algo más”

- Buenas tardes, señorita llamo para hacer una cita, con el doctor.

Celebramos reuniones a diario, citas de negocios, con los amigos, con el odontólogo o dentista. Algunas son solo por compromiso, otras porque ya no podemos posponerlas más y otras porque son de absoluta necesidad. A cada una de ellas, asistimos generalmente y cumplimos el propósito para el cual pautamos en encuentro. Tristemente, también es éste tipo de citas, a las que solemos asistir con Dios. 

Llegamos y "cumplimos” llenamos nuestro hueco religioso, aquel que nos enseñaron a satisfacer, mediante una plegaria más o menos sincera, recitada con aires de solemnidad. Y nos vamos. ¿Un poco más tranquilos? Sí, Puede ser. Esa tranquilidad que proviene de nosotros mismos, es como un tipo de crema de uso local que nos auto-aplicamos, para sentirnos mejor. Ahí no hay verdadera paz, al menos no la paz que Dios da. De hecho, me atrevería a decirte que en esas citas, te encuentras solo, reuniéndote únicamente contigo mismo.
Hace mucho que entendí que yo no puedo cumplirle a Dios, El me llevó a esa revelación precisamente en medio de la celebración de una de estas citas con mi propia soledad. El Señor, me llevó a hablarle y declararle que no tenía manera humana de cumplirle a él en mis propias fuerzas. Te confieso, que yo en mis fuerzas solo he hallado la frustración y el desánimo de un corazón cansado de intentar alcanzar lo inalcanzable. Pero ¿sabes qué? hubo un día en que me tomé un café con Él, y lo pude hacer porque descansé en Él.

El desea una cita contigo pero bajo otros términos. El verdadero secreto de un encuentro con Él, está en la actitud con que te acercas a SU persona.  ¿Recuerdas la primera vez que te encontraste con tu novia? ¿O quizá esa cena romántica con tu esposo?. Una de las cosas que más amo en mi vida es la sonrisa de mi esposa, ella tiene la rara pero poderosa habilidad de mover el más profundo hilo de mi corazón y acelerarlo de inmediato, y la verdad, yo no sé si alguien más lo nota, pero siento que en mis ojos de alguna forma, se produce un tipo de destello en un instante. Entiendo que esto es consecuencia del amor que Dios ha puesto en mí hacia mi esposa. Atesoro esos momentos especiales en mi memoria, estos son los recuerdos del primer amor.

Dios quiere que tú tengas este tipo de recuerdos, Él quiere encontrarse contigo en medio de una cita, en la que el primer invitado sea el amor que le tienes a Él, eso es lo que te permitirá el acceso. Él quiere que disfrutes de ese tiempo con él de manera que todos tus sentidos, sean activos receptores de los sonidos y sensaciones que vienen a tu encuentro cuando estas con él.

El Señor está cansado de la frivolidad con la que tanta gente se acerca a Él. Dios no es solo tu proveedor, el desea que tú le veas a Él tal y como Él es. Desea que le conozcas más allá de los regalos y bendiciones que te da. Él te está diciendo ahora - Hay algo más. El desea tener el tipo de citas contigo, en las que el reloj no es obstáculo, en la que tu espíritu y SU Espíritu se unen en uno y puedes oírle con total claridad. Un tiempo en el que tu deleite es en él y con él. Un tiempo en el que puedes verle a él sonreírte con una paz hermosa, incomparable, absoluta y plena capaz de llenarlo todo. Una cita que terminará tiernamente y maravillosamente, cuando él diga que se acabó.

El recuerdo de esas citas, se irá contigo a donde vayas, en un momento vendrá a ti de repente y escucharás de nuevo su voz, llamándote diciéndote, - Ven encontrémonos de nuevo. Esas son las citas  que también recuerda el Señor.

"... porque es necesario que el que se acerca a Dios crea que El existe, y que es remunerador de los que le buscan." (Heb 11:6 )

sábado, 4 de agosto de 2012

Escogidos para llevar una carga y un yugo



"Aceptarle como Señor trae consigo una carga y un yugo que llevar.
 "...hagas lo que hagas, siempre tendrás uno señor actuando sobre tu vida."

A través de toda la Biblia, los cristianos hemos seleccionado una serie de versículos que son en cierta forma emblemáticos para nuestras vidas, ya que revelan en si mismos grandes verdades que pueden causar gran impacto en medio de pruebas y aflicciones.  Entre ellos encontramos 
"Todo lo puedo en Cristo que me fortalece" (Fil 4:13); también "Mira que te mando que te esfuerces y seas valiente..."(Josue 1:9), éstos entre muchos otros.

Claro está que citar esos versiculos conviene y es bueno yo lo hago también. Sin embargo,  no debemos olvidar el contexto en que están escritos. El Señor no nos dió "píldoras de autoayuda" o una solución del tipo "agreguele agua y bata", para que las recordemos de vez en cuando, Él nos dió una Revelación de Quien es Él y de lo que espera de nosotros, aún hoy sigue revelandonos misterios y tesoros escondidos en su palabra a través de aquel que la inspiró, el Espíritu Santo mismo. Por ello no debemos quedarnos solo en repetir versos como si fueran un amuleto repelente de los problemas. Sino profundizar en el estudio de su Palabra, dirigidos siempre por el Espíritu de Dios quien nos guía a toda verdad.

Uno de los versos más citados es Mateo 11:28 "Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar" Gran verdad declarada aquí por boca del propio Señor Jesús.

Pero dice el Señor en los versos que le siguen Mateo 11:29-30, "Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas; porque mi yugo es fácil, y ligera mi carga."

En esta oportunidad el Señor mismo nos invita a aprender de él para hallar descanso, pero también no dice que en ello también hay un yugo y una carga.

Nos hemos acostumbrado a proclamar nuestra libertad, pero nos hemos olvidado de que Cristo nos exige sujeción absoluta y santidad. Fuimos hechos libres para acercarnos confiadamente al trono de la gracia, se nos dió libertad para adorar, no para hacer lo que queramos. No puedes vivir una vida independiente de Dios, sin yugo alguno como aquel que no tiene un señor. Y pretender que tragando un de esas "píldoras" cuando viene la angustia todo se alivie y solucione instantáneamente.

Necesitas llevar el yugo del aquel que te salvó y te compró a precio de sangre. No puedes vivir como si fueras un perro callejero sin dueño ni señor. Recuerda que hagas lo que hagas, siempre tendrás uno señor actuando sobre tu vida. O le sirves a Satanás o le sirves al Rey de reyes y Señor de señores. A fin de cuentas, tú tienes la libertad de elegir. Sólo recuerda que según sea tu eleción así será tu vida y la de los tuyos.

viernes, 20 de julio de 2012

Me declaro un FANÁTICO!!!


En nuestras vidas aún como cristianos aprendemos razonamientos en nuestras mentes que pueden afectar nuestro corazón. Se me dijo que ser "FANÁTICO" era malo (recordé a otro que dice que ser rico también es malo, pero no es de eso que te quiero hablar) también se me dijo que no debía tener una "FÉ CIEGA". Pero el Señor me ha mostrado que si veo y creo, eso no es tener FÉ,sino que "FÉ" es creer en lo que no veo, y sin dudar porque el que duda es semejante a las ondas del mar, inconstante en todos sus caminos, así que SÍ, yo tengo una "FÉ CIEGA", no tengo alternativa. 

En cuanto a ser "FANÁTICO" nunca tuve problemas en que me llamaran fanático de mi equipo de béisbol o baloncesto. Pero, eso sí, tuve mucho cuidado de no acercarme mucho a algún fanático espiritual, pues alguien dijo que era contagioso... y era verdad. Por diversas razones, por un sinnúmero de circunstancia, y para la gloria de Dios empecé a juntarme con algunos de esos maravillosos "FANÁTICOS" y era cierto se me pasó o se me pegó como decimos en Venezuela. Hoy comparto contigo, mi fanatismo muy gozoso, hoy me declaro un fervoroso "FANÁTICO" más que eso llámame "ADICTO" de mi Padre que me ama tanto; de Jesús y sus enseñanzas y del Espíritu Santo de quien cada día anhelo y me enamoro más y más. Permita El Señor que te contagies tú también. Prefiero que me llamen "FANÁTICO" de Dios por seguirle y procurar obedecerle a Él, que hacer la voluntad del Diablo, o seguir a cualquier hombre o ideología humana venga de quien venga o llámese como se llame, sea Chávez, Obama o Angelina Jolie.

Si has de tildarme de "FANÁTICO" por hablarte de Dios, que así sea, cuando estás enamorado de alguien que para tí lo es TODO, te vuelves "monotemático".

Por último,  algunas definiciones según el diccionario de la Real Academia Española. Para que veas lo que se define como un fanático, puedes poner de mi parte un check en cada un.

** - FANÁTICO, ca.
(Del lat. fanatĭcus).
1. adj. Que defiende con tenacidad desmedida y apasionamiento creencias u opiniones, sobre todo religiosas o políticas. U. t. c. s.
2. adj. Preocupado o entusiasmado ciegamente por algo. FANÁTICO por la música.
** - Tenaz.
(Del lat. tenax, -ācis).
1. adj. Que se pega, ase o prende a una cosa, y es dificultoso de separar.
2. adj. Que opone mucha resistencia a romperse o deformarse.
3. adj. Firme, porfiado y pertinaz en un propósito.

jueves, 12 de julio de 2012

El Verdadero Padre Nuestro

"El Padre Nuestro", ha sido usado para castigar y para pretender cumplir, sacrificios entregados en vana palabrería que no despegan del piso. el Señor Jesús nunca nos enseñó eso. El habló y sigue hablando de una RELACION.


El Verdadero Padre Nuestro. Jesús le enseñó a sus discipulos a orar, primero los enfrenta con el proposito de la oración: agradar
al hombre o buscar a Dios. Si buscas la atención del hombre, ya tu oración fué contestada. Pero si lo que quieres es encontrarte con Tu Padre, entonces entra en tu habitación y cierra la puerta y ahi, en esa intimidad llámale, El estará ahí. Pero Jesús también les acla
ró tres (3) cosas importantes. 1- SANTIFICA EL NOMBRE DE DIOS, apartalo, separalo de la imagen que tienes de tu padre humano, El no es igual. 2- TRAE EL REINO DE DIOS. El Reino de Dios es Justicia, paz y gozo (Rom 14:17) si clamo para que ese Reino venga a la tierra el va a venir con todo lo que ese reino es. No se va a hacer en el cielo como se hace en la tierra, sino que, como se hace en el cielo así haz en la tierra. Yo, hijo de Adán quien fué hecho del polvo de la tierra, también soy tierra, entonces que se haga en MI, que soy tierra como se hace en el Cielo. 3-PERDON. Perdonanos ASÍ como nosotros perdonamos. Lo cual quiere decir que si nosotros NO perdonamos a quien nos ofende, pues Dios hará igual con nosotros.

"El Padre Nuestro", ha sido usado para castigar y para pretender cumplir, sacrificios entregados en vana palabrería que no despegan del piso. el Señor Jesús nunca nos enseñó eso. El habló y sigue hablando de una RELACION.

"Y cuando ores, no seas como los hipócritas; porque ellos aman el orar en pie en las sinagogas y en las esquinas de las calles, para ser vistos de los hombres; de cierto os digo que ya tienen su recompensa. Mas tú, cuando ores, entra en tu aposento, y cerrada la puerta, ora a tu Padre que está en secreto; y tu Padre que ve en lo secreto te recompensará en público. Y orando, no uséis vanas repeticiones, como los gentiles, que piensan que por su palabrería serán oídos. No os hagáis, pues, semejantes a ellos; porque vuestro Padre sabe de qué cosas tenéis necesidad, antes que vosotros le pidáis.
Vosotros, pues, oraréis así: Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu nombre. Venga tu reino. Hágase tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra. El pan nuestro de cada día, dánoslo hoy. Y perdónanos nuestras deudas, como también nosotros perdonamos a nuestros deudores. Y no nos metas en tentación, mas líbranos del mal; porque tuyo es el reino, y el poder, y la gloria, por todos los siglos. Amén.
Porque si perdonáis a los hombres sus ofensas, os perdonará también a vosotros vuestro Padre celestial; mas si no perdonáis a los hombres sus ofensas, tampoco vuestro Padre os perdonará vuestras ofensas. (Mat 6:5-15)

lunes, 2 de julio de 2012

Revélame lo oculto de mi Corazón

Muchas veces escuchamos palabra de Dios, palabra que es para nosotros, que nos incumbe y debería afectarnos profundamente. Pero nuestra actitud, en ocasiones simple, en otras, irreverente y en franca rebeldía, hace que esas palabras se deslicen en nuestra gruesa piel y caigan a tierra. 

Esa grosura es el resultado de aquello que hemos vivido y como nos han formado en nuestra vida, Pablo le llama nuestra vana manera de vivir que heredamos de nuestros padres. Paradigmas, personales y/o religiosos pueden estar impidiendo la obra de Dios en nuestras vidas aun sin percatarnos de ello, nos volvemos ciegos y amantes del espíritu de estupor. 

Tenemos que arrepentirnos, despojarnos y renunciar a todo eso. David, un hombre de Dios, cayó en cuenta de esto y clamó al Señor, una y otra vez:
"Escudríñame, oh Jehová, y pruébame; Examina mis íntimos pensamientos y mi corazón." (Salmo 26:2)
 
"Examíname, oh Dios, y conoce mi corazón; Pruébame y conoce mis pensamientos; Y ve si hay en mí camino de perversidad, Y guíame en el camino eterno. (Salmo 139:23-24)
 
"¿Quién podrá entender sus propios errores? Líbrame de los que me son ocultos. Preserva también a tu siervo de las soberbias; Que no se enseñoreen de mí; Entonces seré íntegro, y estaré limpio de gran rebelión. (Sal 19:12 -13)
 
Al final...
 
"lo oculto de su corazón se hace manifiesto; y así, postrándose sobre el rostro, adorará a Dios, declarando que verdaderamente Dios está entre vosotros." (1Corintios 14:25)