martes, 14 de agosto de 2012

Iglesia de Cristo: “Vendas Mágicas, Novia y Prostituta” (Parte I)



"A los pastores y líderes que siguen pensando que nada hay que hacer para “preservar la unión de sus iglesias”, les tengo dos noticias: la primera es que las iglesias no son de ustedes, ni siquiera le pertenece a los miembros de ella, la Iglesia es de Cristo. Cristo pagó por ella. La segunda: el trabajo de mantener la Iglesia unida es del Espíritu Santo."

 La realidad en Venezuela, no la podemos ocultar con un dedo, ni los afectos al gobierno ni los que no lo son. Hay un quiebre profundo en nuestra sociedad, a todo nivel. Y algunos pastores han preferido aislar las iglesias que Dios les entregó y encerrarlas en el cuarto de oración, o encumbrarla en lo alto del ayuno. Y con un ayuno, vigilia o una cadena de oración durante los procesos electorales “para que no pase nada” ya dan por cumplida su labor como líderes del pueblo de Dios.

Estoy convencido de que eso no basta, ¿se imaginan a un Isaías, Jeremías o Ezequiel, callados, enclaustrados, orando y ayunando sin declarar la palabra de Dios a su pueblo?. Encuentro en la Biblia la historia de un sacerdote llamado Elí que simplemente volteaba su rostro para no ver lo que hacían sus hijos, mientras estos profanaban el templo de Dios con sus acciones. Si como no, Elí oraba, ofrecía sacrificio y tal vez ayunaba, pero su pecado fue precisamente mirar a otro lado.

La consigna de muchos pastores ha sido, “La iglesia no se mete en política”, nuestros miembros son libres de ser del partido este o aquel, a mi como pastor lo que me importa es la vida espiritual de mis ovejas. Yo les preguntaría ¿Estás seguro que lo que te importa es la vida espiritual de tus ovejas, pastor? Y si es así, ¿en qué parte de esa vida entra el “mirar a un lado”? La de otros tantos es “Yo no dejo que la política, entre en mi congregación, pues eso la dividiría”. Y con esa conducta hipócrita y totalmente surrealista, por así decirlo, encuentran el escape necesario para la supervivencia de SU iglesia.

Pero así como Pablo estuvo bajo el Imperio Romano, nosotros vivimos en Venezuela. Como yo lo veo, existen 3 posibles posiciones en un problema, estas son: a favor, en contra, y “no hago nada”, la última puede ser por diversos motivos: porque no me importa, porque lo ignoro, o porque decidí no hacer nada, pero por cualquiera de ellas se sigue tomando una posición la cual es: no hago nada. Solo oremos y ayunemos.
Efectivamente sí, hay que orar y si Dios te pone en tu corazón ayunar pues ayuna. Sin embargo, te invito como cristiano a ver lo que sigue.

¿Por que Clamas?, Diles que Marchen.

Cuando el pueblo de Israel (pueblo de Dios), se encontró con los egipcios detrás de ellos, los cuales venían a esclavizarlos de nuevo, algunos lloraron y clamaron. Otros por supuesto se lamentaron de haber salido de Egipto para morir ahí en el desierto.  Pero  yo no veo en mi Biblia a un Moisés, diciendo:
“Ok, pueblo de Israel ha llegado la hora de la verdad, de rodillas todos. A partir, de este momento comienza un ayuno de 40 días, y además vamos a hacer vigilia de 72 horas 24 de descanso y 72 más, después de eso, bueno agacharemos nuestra cabeza y nos rendiremos ante los egipcios pues Dios lo que quiere es que seamos esclavos nuevamente, pero esclavos adoradores y ayunadores”. Si tú tienes una Biblia y lees el pasaje te darás cuenta de que Dios le dice claramente a Moisés, el que dirigía al pueblo, “… ¿Por qué clamas a mí? Di a los hijos de Israel que marchen. Y tú alza tu vara, y extiende tu mano sobre el mar, y divídelo, y entren los hijos de Israel por en medio del mar, en seco. “ (Éxodo  14:15-16) .

Bueno, entonces alguien dirá “marchemos”. No amigo, yo no vine a hablarte de marchas, y estoy completamente claro en que la oración y el ayuno (dirigidos por Dios) son armas letales en la guerra espiritual. Realmente estoy por decirte que hay ocasiones en que tenemos que levantar nuestras voces para ser factor de cambio y que “voltear la cara”, es el mismo acto hipócrita de Pilatos al lavarse las manos. ¿Alguien cree de verdad que Dios tendrá por inocente al culpable? ¿Alguien cree ciertamente que quedarse callado, bajar la cabeza y no decir nada es la respuesta?

A los pastores y líderes que siguen pensando que nada hay que hacer para “preservar la unión de sus iglesias”, les tengo dos noticias: la primera es que las iglesias no son de ustedes, ni siquiera le pertenece a los miembros de ella, la Iglesia es de Cristo. Cristo pagó por ella. La segunda: el trabajo de mantener la Iglesia unida es del Espíritu Santo.

Pueblo de Dios: ¿Novia y Prostituta?

Encontramos a lo largo del Nuevo Testamento, numerosas citas en las que se nos habla de la Iglesia de Cristo como su novia y de cómo Él dio su vida por ella. La iglesia estaá formada por todos aquellos que han creído en Cristo para salvación. También somos el pueblo de Dios, y herederos de las promesas de Abraham el padre de la fe. Nos gusta llamarnos “El pueblo de Dios”, nos sentimos bien, agradados, distinguidos y honrados por Dios, cuando Él nos llama SU pueblo. Sin embargo, no es solo ahí cuando debemos sentirnos SU pueblo. Tenemos que estar alerta para ver que el pueblo de Dios puede convertirse en otra cosa.

En Ezequiel 16 encontramos, todo un capítulo que habla del pueblo de Dios. Pero no de  una forma muy agradable, compara a su pueblo con una mujer, que siendo una bebé la abandonaron en el campo, ni siquiera cortaron su cordón umbilical, la tiraron llena de sangre para que muriera. Dice que Dios pasó por ese campo y se compadeció de ella, y le dijo ¡VIVE! Luego creció y se multiplicó como la hierba, pero aún estaba sucia y desnuda, entonces Dios, la lavó la cubrió con su manto, e hizo pacto con ella, la tomó como novia. Le dio los mejores atavíos, el mejor vestido. La bendijo y la prosperó Dios. Pero dice luego, que “confiaste en tu hermosura y te prostituiste”, al extremo que ni siquiera le pagaban para estar con ella, sino que esta mujer, su novia, le hacía obsequios a aquellos para que vinieran y se acostaran con ella. Dice que su novia, usó los atavíos y sus hermosas ropas que Dios le había dado (la Gloria de Dios) y con ellos fabricó lugares altos dónde se adoraban los dioses de aquellos con los que se acostaba. Ofreció sus HIJOS inclusive para aquellos.

Luego llama a su pueblo, ramera (prostituta) y dice que por haberse acostado con aquellos Él la avergonzará juntamente y delante de aquellos con los que fornicó y adulteró.

¡Oh, sí!, son palabras duras, sumamente duras, no encuentro como “suavizar” Dios ahí habla fuerte, mucho más de lo que se puede ver en estas líneas, te invito a que lo leas.
Cuidado hermanos, nosotros somos el pueblo de Dios, esto es con nosotros. Y hay pastores e iglesias que se han olvidado de la Gloria de Dios y se hicieron lugares altos dónde adorar a otro dios. Se hicieron sus propias antorchas para alumbrar su camino, y se alejan de la Luz Verdadera.

“Pero ustedes que encienden fuegos y preparan antorchas encendidas, caminen a la luz de su propio fuego y de las antorchas que han encendido. Esto es lo que ustedes recibirán de mi mano: en medio de tormentos quedarán tendidos.” (Isa 50:11) (NVI)

(continuará)

Restaurados en Jesús: Iglesia de Cristo: “Vendas Mágicas, Novia y Prostituta” (Parte I)

Restaurados en Jesús: Iglesia de Cristo: “Vendas Mágicas, Novia y Prostituta” (Parte I)

Restaurados en Jesús: Iglesia de Cristo: Vendas Mágicas, Novia y Prostituta (Parte II)

Restaurados en Jesús: Iglesia de Cristo: Vendas Mágicas, Novia y Prostituta (Parte II)

lunes, 13 de agosto de 2012

Restaurados en Jesús: La búsqueda de la excelencia

Restaurados en Jesús: La búsqueda de la excelencia

La búsqueda de la excelencia



"El hombre vive la mayor parte de su vida, tratando de resaltar de sobresalir, distinguirse por encima de sus semejantes."

El poder en cualquiera de sus formas, es una de las cosas que más procuramos y nos atrae, en lo humano. Esta necesidad proviene del diseño original de Dios. El Hombre fue puesto para sojuzgar toda la Creación, la tierra toda fue entregada en sus manos para que ser "administrada" por él. Sin embargo, al entrar el pecado a través del hombre, también tuvo lugar el traspaso de tal derecho a Satanás a quien el hombre lo entregó la autoridad. Sus manos se quedaron vacías y tuvo que conformarse con el dolor que le produciría labrar la tierra para obtener su alimento con el sudor de su rostro.

Ante este vacío, desde Caín el hombre ha buscado sustituir, o compensar lo perdido mediante la competencia, procurando siempre estar por encima de alguien más. El hombre vive la mayor parte de su vida, tratando de resaltar de sobresalir, de distinguirse por encima de sus semejantes, crecemos viendo esto  entre amigos, en las escuelas y  universidades. Y cuando nos incorporamos al mercado de trabajo, conocemos a algunos que se transformaron en auténticos depredadores, capaces de muchas cosas, siempre y cuando  puedan alcanzar lo anhelado sea esto un cargo más importante; un incremento en el sueldo o un simple cambio de status.

Herimos  y aprendemos a hacerlo eficientemente, pero también nos hacen daño lo cual va "curtiendo" nuestros corazones, de tal forma que nuestras vidas empiezan a cambiar a veces imperceptiblemente, tal vez como un sentido de auto-conservación pues a nadie le gusta que lo lastimen, y empiezan a gestarse sentimientos de resentimiento y deseo de venganza. Y de esta forma se genera una dinámica de relación que se mueve entre: castigadores - perseguidos y vengadores,  tomando cada cual alternativamente los roles activos, de tal forma que cada vez es más difícil distinguir quien es quien.

Lo más lamentable de todo esto, es que existan iglesias en las que, este tipo de relaciones son vividas a diario, e incluso son en cierta forma aupadas por sus propios líderes y pastores. Muchos han declarado sin ningún temor: "Así dice el Señor",  traen a la iglesia la dinámica del Castigador y la enmascaran tras el lema "Búsqueda de la excelencia para Dios". Me pregunto  si alguien se molestó en preguntarle a Dios, ¿Señor de verdad TÚ dijiste eso? y aún más me aterra imaginar la nueva casta de cristianos, líderes y pastores que está produciendo ese "campo blanco". Hay tantos cristianos que huyeron heridos de esas iglesias porque no "dieron la talla" o no alcanzaron los objetivos esperados o no se prepararon lo suficiente.

¡Que bueno es, que Dios no se relaciona con nosotros de la misma forma!  Él nos dice: "..Tendré misericordia del que yo tenga misericordia, y tendré compasión del que yo tenga compasión. Así que no depende del que quiere ni del que corre, sino de Dios que tiene misericordia." (Rom 9:15-16).

Dios no es Dios de competencias,  Él no se impresiona por tus números ni por tu mucha sabiduría. Si de verdad estás buscando la excelencia, el Señor te dice que la hallarás en el servicio, no en talleres ni en seminarios, ni en el número de miembros que tenga TÚ iglesia.

"Mas Jesús, llamándolos, les dijo: Sabéis que los que son tenidos por gobernantes de las naciones se enseñorean de ellas, y sus grandes ejercen sobre ellas potestad. Pero no será así entre vosotros, sino que el que quiera hacerse grande entre vosotros será vuestro servidor, y el que de vosotros quiera ser el primero, será siervo de todos." (Mar 10:42-44)

Iglesia, la capacitación te la puede dar Dios en un momento, pero tu fidelidad es algo que el valora mucha más. Tu autoridad fué restablecida en tus manos con la muerte de Cristo en la cruz, no tienes nada que probarle al mundo, no te averguences porque Dios tiene cuidado de tí y sabrá darte la sabiduría que necesites y el fruto que viene de arriba.

y lo ha llenado del Espíritu de Dios, en sabiduría, en inteligencia, en ciencia y en todo arte” (Éxodo 35:31).
 “El le dijo: Está bien, buen siervo; por cuanto en lo poco has sido fiel, tendrás autoridad sobre diez ciudades.” Lucas 19:17

viernes, 10 de agosto de 2012

Esas Citas que recuerda el Señor


“Hace mucho que entendí que yo no puedo cumplirle a Dios, El me llevó a esa revelación precisamente en medio de la celebración de una de estas citas con mi propia soledad. “ - “Él te está diciendo ahora - Hay algo más”

- Buenas tardes, señorita llamo para hacer una cita, con el doctor.

Celebramos reuniones a diario, citas de negocios, con los amigos, con el odontólogo o dentista. Algunas son solo por compromiso, otras porque ya no podemos posponerlas más y otras porque son de absoluta necesidad. A cada una de ellas, asistimos generalmente y cumplimos el propósito para el cual pautamos en encuentro. Tristemente, también es éste tipo de citas, a las que solemos asistir con Dios. 

Llegamos y "cumplimos” llenamos nuestro hueco religioso, aquel que nos enseñaron a satisfacer, mediante una plegaria más o menos sincera, recitada con aires de solemnidad. Y nos vamos. ¿Un poco más tranquilos? Sí, Puede ser. Esa tranquilidad que proviene de nosotros mismos, es como un tipo de crema de uso local que nos auto-aplicamos, para sentirnos mejor. Ahí no hay verdadera paz, al menos no la paz que Dios da. De hecho, me atrevería a decirte que en esas citas, te encuentras solo, reuniéndote únicamente contigo mismo.
Hace mucho que entendí que yo no puedo cumplirle a Dios, El me llevó a esa revelación precisamente en medio de la celebración de una de estas citas con mi propia soledad. El Señor, me llevó a hablarle y declararle que no tenía manera humana de cumplirle a él en mis propias fuerzas. Te confieso, que yo en mis fuerzas solo he hallado la frustración y el desánimo de un corazón cansado de intentar alcanzar lo inalcanzable. Pero ¿sabes qué? hubo un día en que me tomé un café con Él, y lo pude hacer porque descansé en Él.

El desea una cita contigo pero bajo otros términos. El verdadero secreto de un encuentro con Él, está en la actitud con que te acercas a SU persona.  ¿Recuerdas la primera vez que te encontraste con tu novia? ¿O quizá esa cena romántica con tu esposo?. Una de las cosas que más amo en mi vida es la sonrisa de mi esposa, ella tiene la rara pero poderosa habilidad de mover el más profundo hilo de mi corazón y acelerarlo de inmediato, y la verdad, yo no sé si alguien más lo nota, pero siento que en mis ojos de alguna forma, se produce un tipo de destello en un instante. Entiendo que esto es consecuencia del amor que Dios ha puesto en mí hacia mi esposa. Atesoro esos momentos especiales en mi memoria, estos son los recuerdos del primer amor.

Dios quiere que tú tengas este tipo de recuerdos, Él quiere encontrarse contigo en medio de una cita, en la que el primer invitado sea el amor que le tienes a Él, eso es lo que te permitirá el acceso. Él quiere que disfrutes de ese tiempo con él de manera que todos tus sentidos, sean activos receptores de los sonidos y sensaciones que vienen a tu encuentro cuando estas con él.

El Señor está cansado de la frivolidad con la que tanta gente se acerca a Él. Dios no es solo tu proveedor, el desea que tú le veas a Él tal y como Él es. Desea que le conozcas más allá de los regalos y bendiciones que te da. Él te está diciendo ahora - Hay algo más. El desea tener el tipo de citas contigo, en las que el reloj no es obstáculo, en la que tu espíritu y SU Espíritu se unen en uno y puedes oírle con total claridad. Un tiempo en el que tu deleite es en él y con él. Un tiempo en el que puedes verle a él sonreírte con una paz hermosa, incomparable, absoluta y plena capaz de llenarlo todo. Una cita que terminará tiernamente y maravillosamente, cuando él diga que se acabó.

El recuerdo de esas citas, se irá contigo a donde vayas, en un momento vendrá a ti de repente y escucharás de nuevo su voz, llamándote diciéndote, - Ven encontrémonos de nuevo. Esas son las citas  que también recuerda el Señor.

"... porque es necesario que el que se acerca a Dios crea que El existe, y que es remunerador de los que le buscan." (Heb 11:6 )

sábado, 4 de agosto de 2012

Escogidos para llevar una carga y un yugo



"Aceptarle como Señor trae consigo una carga y un yugo que llevar.
 "...hagas lo que hagas, siempre tendrás uno señor actuando sobre tu vida."

A través de toda la Biblia, los cristianos hemos seleccionado una serie de versículos que son en cierta forma emblemáticos para nuestras vidas, ya que revelan en si mismos grandes verdades que pueden causar gran impacto en medio de pruebas y aflicciones.  Entre ellos encontramos 
"Todo lo puedo en Cristo que me fortalece" (Fil 4:13); también "Mira que te mando que te esfuerces y seas valiente..."(Josue 1:9), éstos entre muchos otros.

Claro está que citar esos versiculos conviene y es bueno yo lo hago también. Sin embargo,  no debemos olvidar el contexto en que están escritos. El Señor no nos dió "píldoras de autoayuda" o una solución del tipo "agreguele agua y bata", para que las recordemos de vez en cuando, Él nos dió una Revelación de Quien es Él y de lo que espera de nosotros, aún hoy sigue revelandonos misterios y tesoros escondidos en su palabra a través de aquel que la inspiró, el Espíritu Santo mismo. Por ello no debemos quedarnos solo en repetir versos como si fueran un amuleto repelente de los problemas. Sino profundizar en el estudio de su Palabra, dirigidos siempre por el Espíritu de Dios quien nos guía a toda verdad.

Uno de los versos más citados es Mateo 11:28 "Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar" Gran verdad declarada aquí por boca del propio Señor Jesús.

Pero dice el Señor en los versos que le siguen Mateo 11:29-30, "Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas; porque mi yugo es fácil, y ligera mi carga."

En esta oportunidad el Señor mismo nos invita a aprender de él para hallar descanso, pero también no dice que en ello también hay un yugo y una carga.

Nos hemos acostumbrado a proclamar nuestra libertad, pero nos hemos olvidado de que Cristo nos exige sujeción absoluta y santidad. Fuimos hechos libres para acercarnos confiadamente al trono de la gracia, se nos dió libertad para adorar, no para hacer lo que queramos. No puedes vivir una vida independiente de Dios, sin yugo alguno como aquel que no tiene un señor. Y pretender que tragando un de esas "píldoras" cuando viene la angustia todo se alivie y solucione instantáneamente.

Necesitas llevar el yugo del aquel que te salvó y te compró a precio de sangre. No puedes vivir como si fueras un perro callejero sin dueño ni señor. Recuerda que hagas lo que hagas, siempre tendrás uno señor actuando sobre tu vida. O le sirves a Satanás o le sirves al Rey de reyes y Señor de señores. A fin de cuentas, tú tienes la libertad de elegir. Sólo recuerda que según sea tu eleción así será tu vida y la de los tuyos.